El regalo de ser padres

Ser madre es un regalo. Ser padres, en general. Y, como es un regalo, es inmerecido, es porque sí, gratuito en su sentido más originario. No es un auto-regalo, no es algo que te compras. Eres responsable de cuidarlo, pero, en primer lugar, de acogerlo. Ser padres no es una meta, no es un derecho, no es algo que debas conseguir para llenar tu check-list de satisfacción emocional. ¿Y esto por qué?

Anuncios

Y tras el Día B, comienza la verdadera aventura

La boda es solo el comienzo de la aventura. Casarse, ser esposos, entregarse para siempre, pensar más en la felicidad del otro que en la tuya… suena apasionante, pero esa entrega se tiene que ir concretando cada día, a menudo en cosas pequeñas.  Eso es porque el amor se construye. Empezar con buen pie la aventura del matrimonio tiene su importancia. Por eso aquí van 9 puntos (más un bonus) por si os ayudan en esta etapa tan bonita de recién casados.

Lo que mi hijo me ha enseñado en dos años

Un carpe diem que te lleva a disfrutar de la vida, la belleza de no ser "eficaz", la flexibilidad necesaria para una aventura, la huida del "tengoque", la grandeza de las pequeñas cosas... Todo esto —y más— me ha enseñado mi hijo en dos años.

mapa-parís-ten-una-aventura-makelovehappen

Ten una aventura

Ten una aventura. Pero una aventura de las buenas. No me estoy refiriendo a una simple locura de fugarte a París con tu amante, ni mucho menos a una infidelidad, o un rollete de una noche. Hablo de la aventura las que comparte características con grandes película, esa en la que los protagonistas afrontan riesgos juntos, se esfuerzan, luchan por alcanzar la meta... ¿Te unes?